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Resumen de Informe presentado por “La IPG Panamá frente al COVID-19”

Por: Marcela Tejeira A.

Directora Fundamorgan

En el año 2012, el Foro Económico Mundial (WEF) impulsó las “Iniciativas de Paridad de Género” y en el 2016 se alió con el BID para implementarlas en América Latina y el Caribe. El Índice de Brecha de Género de 2018 de América Latina y el Caribe está estimada en 74 años y a nivel mundial en 108 años aproximadamente.

El Índice de Paridad de Género de Panamá es del 0.72, obteniendo la posición No. 43 de 144 países. Este índice es un indicador que nos confirma que en el país aún persisten importantes brechas económicas de género en materia laboral; de aprovechamiento del talento, y en términos de remuneración y ejercicio del liderazgo. A raíz de esto, nace la “Iniciativa de Paridad de Género-Panamá”, constituyendo un modelo de alianza público-privada, conformada por instituciones públicas, organizaciones del sector privado y organismos multilaterales, con el propósito de promover buenas prácticas que puedan cerrar las brechas económicas de género y, que ya cuenta con algunos indicadores que nos sirven de línea base para desarrollar políticas públicas integrales que garanticen una mayor equidad de género.

En estos momentos con el nuevo escenario mundial de la crisis causada por la pandemia de la COVID-19 se hace más visible la desigualdad de género que viene encadenada a la vida de la mayoría de las mujeres del mundo y que muy atinadamente han quedado evidenciadas en el Informe elaborado por ENRED Panamá sobre la IPG, que explora los impactos diferenciados de género, entre hombres y mujeres para saber dónde activar iniciativas clave que cierren con estas brechas.

Este informe explica cuatro factores diferenciales:

  1. Riesgo de Contagio

A pesar de que aparentemente las mujeres han tenido menores niveles de contagio frente a los hombres, la emergencia sanitaria sitúa a las mujeres en la primera línea de riesgo de contagio ya que en Panamá las estadísticas arrojan que conforman:

  • 76% de la fuerza laboral en el sector social y salud.
  • +90% del personal de enfermería
  • 52% del comercio minorista
  • Tienen mayor presencia en el comercio de alimentos (cajeras).

La atención sanitaria de los pacientes enfermos por CV-19 está en manos de las mujeres, lo cual las expone a mayor riesgo de contagio por lo cual es necesario prestar especial atención a las medidas de máxima protección que tomen en cuenta la salud integral de las mujeres en el ámbito físico, así como psicológico y anímico.

En estos sectores laborales es de vital importancia implementar medidas de prevención de riesgos laborales que garanticen la seguridad ocupacional tomando en cuenta desde el material sanitario, equipos de protección y pruebas con respuestas rápidas de detección.

  1. El contagio económico

Los sectores que más se están viendo afectados por el cese de actividades son los altamente feminizados como, por ejemplo: hoteles y restaurantes donde trabajan más de un 63% de las mujeres ocupadas. Así como las actividades de los hogares, donde 9 de 10 personas empleadas son mujeres. Por otro lado, la informalidad es más significativa entre las mujeres. Especialmente afectadas están las trabajadoras domésticas que se estiman en más de 62 mil con una tasa de informalidad entre el 75% al 90% (ENRED Pmá 2017), convirtiéndolas en un colectivo altamente vulnerable. Esto incide de forma directa en el índice de pobreza que afecta en mayor grado a las mujeres y que ha incrementado de forma directa los niveles de desventaja y desigualdad a las que está expuesta la mujer panameña.

  • El confinamiento

Mientras llevamos más de 100 días de estricta cuarentena y confinamiento, los hogares siguen siendo el principal núcleo de aislamiento en el que ahora confluyen todos los espacios sociales: el de la educación de los hijos, el del teletrabajo, el de los cuidados y quehaceres domésticos, y el de las actividades de ocio. Todas estas nuevas actividades que ahora están concentradas en el hogar y que significan un reto para las familias, afectan muy particularmente a las mujeres.

El confinamiento incrementa los niveles de tensión y stress, siendo la violencia que están sufriendo muchas mujeres, la expresión más dramática de esta convivencia “forzada”. Ahora mismo y nos consta porque es uno de los servicios que ofrece el Programa de Asistencia Legal de Fundamorgan, las víctimas están presentando obstáculos para acceder a órdenes de protección y a servicios esenciales para poder presentar sus denuncias en un Sistema Judicial que no está en capacidad de garantizarle acceso a una justicia ágil y oportuna.

  1. Reconocimiento de las mujeres como parte de la solución

No cabe la menor duda que como lo indica el Informe IPG sobre los Impactos de Género y Covid-19, parte de la solución a esta crisis sanitaria y socioeconómica, a nivel global, la están aportando las mujeres y esa gran labor debe ser visibilizada y reconocida. Hoy día existen las evidencias del increíble trabajo que han realizado mujeres científicas a nivel global, aquí en Panamá por ejemplo la doctora Sandra López, jefa de la sección de virología del Instituto Conmemorativo Gorgas (ICGES), quien ha participado en la secuenciación completa del coronavirus. Por otro lado, a nivel político, también han sido las mujeres mandatarias del mundo las que han manejado esta crisis con un liderazgo que genera empatía, confianza, de toma de decisiones acertadas y oportunas. Aquí en Panamá no nos hemos quedado atrás y en estos meses hemos visto el actuar con determinación y valentía de ex Ministras como la Dra. Rosario Turner y Markova Concepción y hoy Ministra de Educación Maruja Gorday; sin dejar de mencionar a tantas otras mujeres de la sociedad civil involucradas en distintas organizaciones sin fines de lucro.

Conscientes de esta realidad, Fundamorgan junto a otros aliados lanzó la campaña #Respirasinviolencia con el objetivo de educar a la población sobre el impacto diferenciado del Covid-19 en las mujeres. Gracias a una donación aportada por la Fundación Avon para la Mujer y a la colaboración de algunas OSFL aliadas, Fundamorgan brindó la oportunidad a 82 mujeres en situación de vulnerabilidad de confeccionar mascarillas para venta (generación de ingresos) y/o donación en sus comunidades.

Fundamorgan también se ha preocupado por sensibilizar a la población sobre medidas preventivas para atender la violencia doméstica en tiempos de Covid-19, ofreciendo asesoría legal en distintos medios de comunicación y espacios como LIVES en nuestras redes sociales (IG: fundamorganpa).

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